La mujer, de 28 años, departió con unos amigos en el norte de Bogotá y, luego, tomó el servicio de transporte público en esa zona con destino a su vivienda.

Pero en el trayecto, según la denuncia formal de la víctima, ella se quedó dormida y el conductor del taxi “habría aprovechado que se encontraba en estado de alicoramiento, para accederla sexualmente”, informó en un comunicado la Policía de Bogotá.

“En el momento en el que ella se subió al vehículo no recordaba nada. Luego, se despierta en un lugar donde este hombre se encuentra abusando de ella”, confirmó en rueda de prensa la coronel María Elena Gomez, Jefe de la Sijín.

Pero el taxista, aparte del abuso, también aprovechó la vulnerabilidad de su pasajera para robarle varias pertenencias y “dejarla abandonada cerca de su vivienda”, agrega la misiva.

Debido a una información “precisa” que suministró la víctima, las autoridades comenzaron la búsqueda del conductor, quien trató de ocultarse en la ciudad; aunque “los investigadores lograron ubicar su paradero, a través de sus familiares, y capturarlo”, indicó la autoridad.

El acusado fue puesto a disposición de la Fiscalía por los delitos acto sexual abusivo con persona en incapacidad de resistir y por hurto calificado.

Durante la judicialización, el ente acusador reveló que el taxista tenía antecedentes por homicidio; por esto, un juez de control de garantías lo envió a un centro carcelario de la capital.