La idea pertenece a un zapatero, residente en la zona rumana de Transilvania. Su propuesta, zapatos antivirus, demuestra que todo tiempo difícil es también una oportunidad.

En un principio, el zapatero diseñó y produjo una pequeña cantidad de muestras, a la que denominó zapatos de distanciamiento social.

Las muestras, de zapatos antivirus, fueron puestas a circular por internet, como una salida desesperada a la crisis económica y a la caída en las ventas.

Los zapatos son elaborados a mano y se producen con piel natural, lo que hacen que el producto sea puesto en el mercado tras un trabajo bastante artesanal.

Medios internacionales informaron que los zapatos se producen de acuerdo a la talla del cliente. En la punta se aplica un relleno bastante ligero.

Y usted: ¿estaría dispuesto a comprar un par de zapatos con este nuevo estilo?