El 21 de septiembre dos sujetos de nacionalidad venezolana interceptaron en el barrio Buenos Aires de Ocaña un vehículo marca KIA en el que se desplazaba una familia. Con arma de fuego en mano, los intimidaron y los obligaron a descender para llevarse el carro.

Este caso, según las víctimas, ocurrió a dos calles de la sede de la Fiscalía y a tres de la estación de Policía.

Momentos después de los hechos, acudieron a las autoridades para que iniciaran con el ‘plan candado’ para evitar que el carro fuera internado en la zona del Catatumbo. Sin embargo, se conoció que el automotor recorrió unos 90 kilómetros hasta llegar al corazón de esa región, en el municipio de El Tarra, después de atravesar tres controles militares sobre la vía, la estación de Policía en Convención y una base militar conocida como La Esmeralda.

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Los señalados delincuentes, instalados en El Tarra, comenzaron a ofrecer el carro a los comerciantes de la región, hasta que varios sujetos en motocicletas que se identificaron como integrantes del ELN, los interceptaron y los detuvieron.

Posteriormente, los presuntos integrantes del ELN los obligaron a desplazarse con ellos hasta un punto del Catatumbo en donde dejaron el vehículo para que un grupo de habitantes lo custodiara, tomara contacto con los propietarios y les informara que se encontraba en ese lugar.

Horas después llegaron para llevarlo de regreso a Ocaña, en donde corroboraron la versión que daba cuenta de que la guerrilla del ELN recuperó el carro y lo entregó.

Desde el pasado miércoles, los ladrones fueron obligados por los guerrilleros a caminar encadenados y a llevar un cartel por las calles del municipio de El Tarra y varios corregimientos cercanos en donde dieron a conocer sus nombres.

Cortesía Blu Radio.